
El otro día, en una conversación que no tenía absolutamente nada que ver con tecnología, alguien soltó una frase que se me quedó clavada: "Se han quedado todos paralizados... ¡macho, a los problemas soluciones!".
No hablaba de IT, no hablaba de IA, hablaba de la vida. Pero me jodió, porque tenía razón.
Llevamos meses, tú y yo lo sabemos, viendo cómo una cuenta de 18 euros al mes hace gran parte de nuestro trabajo. Ese trabajo por el que cobramos. Ese trabajo que nos hacía sentir expertos. Necesarios. Importantes. Y resulta que no...
Resulta que no éramos tan listos. Y resulta que en demasiadas ocasiones en los últimos meses tu trabajo se ha convertido simplemente en ser una interfaz que conecta una ventana de Claude con la infraestructura que manejas a diario. Podrías llamarte "RS232", porque encima actúas de "filtro lento" entre esos dos entes. No sé si lo ves, pero la cosa se está complicando...
Y aquí viene lo que duele: el día que nos fiemos lo suficiente, o que alguien se fíe lo suficiente, como para conectar esas cosas directamente, sin pasar por nosotros... sobramos.
SOBRAMOS. PUNTO.
No es ciencia ficción, es una hoja de ruta. Y alguien la está escribiendo ahora mismo. Es más, seguramente se está escribiendo sola, porque vivimos en unos tiempos así de raros.
Tengo amigos que son totalmente apocalípticos con esto. "Va a ser como la caída del comunismo", me decía uno el otro día. Con ese tono de quien ya ha comprado el búnker mental y está acumulando latas. Y tengo otros que se lo toman completamente a cachondeo: "Pues que lo haga la IA, así me dedico a TikTok todo el día". Como si el tema no fuera con ellos, como si su nómina viniera de otro planeta.
Yo no estoy en ninguno de los dos extremos, pero tampoco me voy a engañar: Creo que nos viene un problema social grave. Grave de verdad. Y lo peor es que casi nadie fuera de nuestro sector lo ve venir. La gente de a pie no tiene ni idea de lo que se está cocinando. Y cuando llegue, los mandamases de turno saldrán con el discurso de siempre: "¡Es que esto nadie lo podía prever! ¡Hemos hecho todo lo que hemos podido!". La misma mierda de siempre.
Y aunque no llego al punto de caos y destrucción total, veo mucho sufrimiento. En todos los sectores, en los próximos años. Y no va a ser bonito.
En medio, no tengo dudas de que seguramente vamos a ver agentes de IA destrozar sistemas enteros. Errores catastróficos porque alguien confió ciegamente en un modelo que alucinaba. Va a haber sangre, pero tú y yo sabemos que eso, al final, pasará... Llegará un momento (cada vez más cercano, por cierto) en que se estabilizará, y esos agentes serán nuestros yos del futuro. Extensiones de lo que somos. O de lo que deberíamos haber sido siempre.
Así que, a pesar de la "catástrofe", también veo venir automatizaciones que dejan equipos enteros de personas en la calle de un viernes para un lunes. Software creado "por nadie" que destrozará sectores enteros en cuestión de semanas o meses.
Y, recuerda, nuestro sector es el que más rápido abraza las novedades...
😵💫 - "Me cago en la madre que te parió Dement0r, que me está sentando mal hasta el café... ¿Entonces qué coño nos queda?"
👻 - "Solo nos queda una cosa: Agencia."
😵💫 - "Si, la agencia de colocación..."
👻 - "A ver, me explico..."
Agencia.
Suena a palabra de libro de texto, pero es lo más de la calle que hay. Agencia es ver un problema y mover ficha. Sin esperar instrucciones, sin esperar a que alguien te diga que es tu responsabilidad. Sin montar una reunión para decidir si hay que tener otra reunión sobre el problema.
Es intención. Es mirarte al espejo, saber qué sabes y qué no, y actuar en consecuencia. Es autonomía de verdad, no la que pones en el LinkedIn, sino la que demuestras cuando todo se va a la mierda y no hay procedimiento. Cuando el suelo se mueve y tú tienes que decidir hacia dónde saltar sin que nadie te lo diga.
En el mundillo tech usan la hipérbole y llaman "high-agency people" a esa gente que, cuando se encuentra un muro, no se sienta a mirarlo, sino que busca una puerta, una ventana, una pala. ¡O lo tira abajo! Mientras los demás siguen en el grupo de WhatsApp quejándose del puto muro.
Hace poco, en un podcast, un alto cargo de Anthropic, los que hacen Claude, sí, la IA que todos "usamos en la intimidad", decía que si tuviera que elegir una sola cualidad para sus hijos en el mundo que viene, sería esa: Agencia. No programación. No matemáticas. No "habilidades STEM". Agencia. La capacidad de actuar, de no quedarte paralizado mientras el mundo cambia debajo de tus pies. El resto ya lo averiguarán.
😵💫 - "Pero Dement0r, ¿y el conocimiento técnico? ¿Alguien tendrá que saber cómo funciona todo por si la IA alucina no?"
👻 - "Claro. Como los taxistas.".
Antes (y creo que ahora también), para ser taxista tenías que saberte de memoria todas las calles de la ciudad. De hecho, te examinaban de eso. Pero si mañana les quitas el GPS de los coches, el 99% no sabría ni volver a su casa. Ha quedado demostrado con la irrupción de los VTC, que siguen llevando gente de un sitio a otro todos los días con conductores que solo saben seguir una pantalla. La memorización dejó de ser el factor diferenciador, ahora lo que importa es otra cosa.
😵💫 - "Pero si te sabes todas las calles, pues puedes ser más eficiente y dar mejor servicio y..."
👻 - "¿Y?".
😵💫 - "Y me estás jodiendo la vida..."
👻 - "Ahora lo estás empezando a entender. Quizás tu trabajo lo pueda hacer gente mucho menos preparada o incluso lo puede hacer software...".
Cosas como las certificaciones, los comandos memorizados y el "yo me sé todos los flags de iptables" no van a ser el factor diferenciador, por mucho que nos cueste. ¿Hay que saber qué hay debajo? Claro. ¿Será eso lo que te salve? No lo tengo nada nada claro.
Pero te lo voy a llevar al extremo: imagina que ese taxista, con o sin GPS, está llevando a un cliente y empieza a encontrar calles cortadas. Una. Otra. Otra más. Su frustración va en aumento. El cliente resoplando en el asiento de atrás. El GPS recalculando como un poseso, pero no tiene la información de que esas calles están cortadas en tiempo real, así que te sigue mandando a callejones sin salida.
Recalculando. Recalculando. Recalculando.
¿Y el taxista que se sabía todas las calles de memoria? Ese que tanto presumía del callejero grabado a fuego en la cabeza, lleva diez años sin usarlo. Se le ha olvidado. Está tan perdido como el que solo sabe seguir la pantalla.
Los dos están en el mismo sitio: parados, bloqueados, sin saber qué hacer.
¿Qué te saca de ahí? No es el GPS. No es la memoria. Es levantar la cabeza, mirar alrededor y decidir. Probar una calle que no estaba en ningún plan, preguntar a alguien. Dar la vuelta y buscar otro camino.
Actuar.
Agencia. Iniciativa. Llámalo X.
La única certeza que manejo, si es que puedo llamarla así, es que si eres capaz de ver soluciones donde los demás ven problemas, al menos tendrás una oportunidad. No garantiza nada, de hecho, en este momento nadie puede garantizar nada, pero entre quedarte paralizado mirando cómo viene la ola y ponerte a nadar, yo lo tengo claro.
Porque eso, eso de momento, no viene incluido en la suscripción de 18 euros al mes. Por ahora, al menos...
¡Feliz Domingo!
Protecting what matters most
Todos los episodios aquí: https://go.ivoox.com/sq/2343562
Malos tiempos para la lírica... vivimos tiempos extraños...

Este tío demuestra su agencia pidiendo a una IA que le escriba la newsletter sobre agencia. ¡Porque esto lo ha escrito Claude seguro!
