
Han podido pasar más de 15 años, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Tan solo nos quedaba volver a poner el armario en su lugar. Habían sido 3 días de trabajo recolocando todo el cableado de un colegio. Patch panels nuevos, latiguillos ordenados, etiquetado fino, bridas en su sitio. De esos curros que te dejan la espalda reventada pero el alma tranquila.
Dos empujones hacia atrás y todo listo.
En aquel momento escuché como un grito sordo. Un crujido extraño. Pero pensé que sería el hierro del armario arrastrando sobre los tubos del suelo. Es lo que tiene trabajar en cuartos donde el suelo técnico es un concepto aspiracional y lo que hay son tubos, polvo y décadas de historia. IT archaeology.
Armario en su sitio. Trabajo terminado. Foto mental del "antes y después". A otra cosa.
Una semana después recibí la llamada: "Felipe, el cuarto de servidores huele muy mal, tenéis que venir a ver qué está pasando".
Y cuando te dicen que un cuarto de servidores huele mal, sabes que no hablan de ese olor a polvo caliente y electrónica vieja. No. Ese es el olor estándar, el de siempre, pero esto era otra cosa.
El olor llegaba hasta la entrada del colegio. Nauseabundo. De esos que se te meten por la nariz y se te quedan alojados en el cerebro como un trauma infantil.
Nos metimos allí dentro intentando identificar el origen. Y claro, la única forma de localizar un olor es acercarte más. Oler más fuerte. Seguir la pista. Convertirte en sabueso tecnológico. "Sentir la peste".
Allí hubo de todo: arcadas, miradas de asco, tembleque de manos cada vez que tocábamos un cable, miradas cómplices de "que no sea lo que parece", respiraciones cortas...
Hasta que encontramos “el origen”.
Cuando movimos el armario, habíamos aplastado una rata que estaba dentro de uno de los tubos que traían el cableado estructurado. La pobre había decidido que aquello era un buen sitio para vivir. Calentito. Oscuro. Protegido.
Nosotros decidimos que era un buen sitio para poner un rack de 200 kilos encima. Así que hubo que cortar el tubo, sacar la rata, limpiar, desinfectar, ventilar y volver a montar toda la parte inferior. Todo esto rezando para que no hubiese familia extendida en el resto de la canalización.
¡Bienvenidos a "Diversión con ratas"!
Lo peor es que no es la única vez que la biología ha decidido colaborar con el IT. En mis taitantos años de profesional de esto he visto de todo.
Cucarachas dentro de switches.
Hormigas haciendo colonias en fuentes de alimentación.
Ratones anidando en falsos suelos.
Gusanos en suelos húmedos (este verano, sin ir más lejos).
Una vez, incluso, una culebra que se había colado en un cuarto técnico de una nave industrial. Esa fue especialmente divertida cuando el técnico de mantenimiento dijo con total tranquilidad: "eso aquí es normal, estamos en el campo".
¡Normal! ¡Me cago en todo!
No sé si será por el calorcito constante de los equipos, por el ruido blanco de los ventiladores, que, por cierto, a mí también me relaja, o por el lugar donde muchas empresas deciden poner sus "CPDs": el antiguo cuarto de escobas, el sótano húmedo, la habitación pegada a la cocina, el rincón donde nadie quiere estar. La cosa está en que los bichos suelen elegir IT como campo de juegos.
Y claro, como tenemos lo que viene siendo infraestructura crítica al lado del cubo de la fregona o del WC, pues pasa lo que pasa.
De hecho, la Señora Dementora aún se acuerda perfectamente del día en que nos trajeron un PC a la oficina para arreglarlo. Lo dejaron encima de la mesa y dijeron: "echadle un vistazo, que no sabemos qué le pasa, que no arranca".
Cuando abrimos la torre, "la vida se abrió paso delante de nosotros". Un nido completo de cucarachas viviendo entre la placa base y la fuente de alimentación. Aquello no era un PC, era un ecosistema vivo. Eywa dentro de una torre.
¡El problema no era que no arrancara, el problema era que estaba demasiado vivo!
Y es que el mundo real no es limpio, ni ordenado, ni "enrackado" (¿existe este verbo?) en 42U perfectamente numeradas. No. El mundo real huele, se cuela por los tubos, se mete por las rejillas, anida donde hay calor y estabilidad. Te recuerda que, por mucha nube, por mucho SaaS, por mucha “infraestructura como código” que vendamos… al final todo descansa sobre un sitio físico.
Y ese sitio físico, por desgracia, a veces tiene polvo, humedad, insectos, ratas y todo lo que puedas imaginar... La digitalización no elimina la biología, tan solo la rodea.
Muchas veces hablamos de alta disponibilidad, redundancia, SLA, BGP, firewalls de última generación, pero pocas veces hablamos de algo mucho más básico: dónde demonios está el servidor, en qué condiciones, con qué mantenimiento físico, con qué control ambiental.
Cuando llevamos a clientes a Data4 y los chicos de Tecnocrática les explican lo del control de humedad, los Vesdas, la limpieza extrema de los suelos técnicos y demás movidas, la gente alucina en colores. "¡Pero si nosotros tenemos los servidores debajo de la escalera!" piensan algunos... ¡Alguno incluso te lo dice!
La ciberseguridad empieza antes del firewall.
Empieza en la puerta del cuarto.
En si esa puerta cierra bien.
En si hay rejillas sin malla.
En si el suelo técnico es realmente técnico o es un agujero lleno de historia orgánica.
Porque una rata no entiende de VLANs.
Pero sí entiende de calor constante y ausencia de depredadores.
Y, quiero que sepas algo, suele ganar.
¿Y tú? ¿Tienes anécdotas con animales en tu cuarto de servidores?
Porque si llevas años en esto y dices que no… o trabajas solo en datacenters pulcros nivel quirófano, o todavía no te ha llegado tu rata.
Tiempo al tiempo. ¡Las ratas llegan! ¡La vida se abre paso!
¡Feliz Domingo!
Protecting what matters most
Todos los episodios aquí: https://go.ivoox.com/sq/2343562
T4 Episodio 18 - La oportunidad perdida de Anthropic -> https://www.ivoox.com/t4-episodio-18-la-oportunidad-perdida-de-audios-mp3_rf_168499196_1.html
T4 Episodio 19: Cuando viene la ola... -> https://www.ivoox.com/t4-episodio-19-cuando-viene-ola-audios-mp3_rf_168697623_1.html
T4 Episodio 20: El fin de Internet tal y como lo hemos conocido. -> https://www.ivoox.com/t4-episodio-20-el-fin-internet-tal-audios-mp3_rf_168750604_1.html
La tecnología vuela alto, pero siempre aterriza en el mundo real, y el mundo real… tiene polvo, humedad y, a veces, incluso dientes.
Cuida tu infraestructura. Antes de que la fauna la cuide por ti.
Seguimos hablando por los canales habituales: X y Telegram.
Aquí hablando de Zero Trust y soberanía digital… pero al final la mayor amenaza es una rata con acceso físico al core
